Proceso de aceptación de la homosexualidad

Proceso de aceptación de la homosexualidad
psicóloga LGBT

Lua Les&Bi

21/04/2021

Desde que empezamos a sentir atracción por otras mujeres hasta que conseguimos «salir del armario», nos aceptarnos y conseguimos vivir nuestra orientación sexoafectiva de una forma libre y sana, todas las mujeres lesbianas pasamos por un proceso de aceptación de la homosexualidad. Suele ser un proceso largo (solemos decir que suele acompañarnos a lo largo de nuestra vida) y que cada mujer lo vivirá de diferente manera, dependiendo de sus circunstancias personales, su entorno, su homofobia interiorizada etc, como detallaremos más adelante.

Si viviésemos en un contexto libre de homofobia, para ninguna persona ser homosexual sería un problema. Por tanto, el problema no es enamorarse de personas de tu mismo sexo, si no la homofobia imperante y el impacto de ésta sobre las personas homosexuales.

Si bien es cierto que en líneas generales ha habido una visibilización de la homosexualidad en los diferentes contextos y un avance considerable en cuanto a la homofobia y la cultura heteronormativa imperante en nuestra sociedad, todavía queda camino por recorrer. No podemos olvidar que todavía siguen existiendo muchos países en los que la homosexualidad está perseguida con penas de cárcel y el matrimonio entre personas del mismo sexo no ha sido reconocido.

¿Qué variables influyen en el proceso de aceptación de la homosexualidad?

Existen distintas variables que influyen significativamente en el proceso de aceptación de la homosexualidad, entre ellas encontramos:

  • La homofobia imperante en la sociedad, el estigma y la discriminación.
  • El entorno (demográfico, familiar y social): No es lo mismo vivir en un entorno rural o pequeña ciudad que en una gran ciudad donde se supone que existe una mayor diversidad. El entorno familiar y social que nos rodea es uno de nuestros grandes condicionantes. Familias demasiado conservadoras, con creencias rígidas y tradicionales hacen más difícil el proceso de aceptación. Los pensamientos que nos asaltan son del tipo: «¿qué pensarán de mí mis padres?», «¿dejarán de quererme?, «¿de hablarme?», «¿me echarán de casa?», «no quiero que lo pasen mal, que sufran». Nuestras propias creencias (influenciadas y condicionadas quizá por las creencias familiares) también pueden entorpecer el proceso, «si pienso que ser lesbiana es algo malo, me resultará muy difícil reconocerme y aceptarme como lesbiana».
  • Bullying homofóbico: se refiere a las experiencias que ha vivido cada mujer, como por ejemplo haber sufrido la homofobia y la discriminación de forma directa, ya sea sutil o manifiesta. En ocasiones estas experiencias pueden derivar en un TEPT (Trastorno por estrés postraumático) que sería recomendable trabajar con un psicólog@, ya que conlleva una serie de consecuencias negativas para la persona.
  • Recursos personales: es decir, los recursos, la asertividad y las estrategias de afrontamiento de las que dispongamos cada una de nosotras para hacer frente al proceso.
  • Emocionales: como el miedo al rechazo, la culpa, la vergüenza, la ansiedad son las emociones que suelen acompañarnos a lo largo de nuestra vida y que se disparan en cualquier momento (entrevista de trabajo, iniciar conversaciones, conocer a una chica…) De ahí la importancia de aprender una adecuada gestión emocional.
  • Nuestra homofobia interiorizada: muy relacionada con el resto de variables y definida como el miedo, la repulsa o el rechazo de la propia homosexualidad.

proceso de aceptación de la homosexualidad

El proceso de aceptación de la homosexualidad

Para explicaros como es este proceso, nos vamos a basar en el Modelo teórico de Vivienne Cass de 1979. Este modelo está formado por seis etapas no exclusivas ni lineales. Como hemos dicho al inicio de artículo es un proceso lento que normalmente comienza en la adolescencia y se consolida en la edad adulta.

Primera etapa: Confusión
En esta primera etapa empiezas a ser consciente de que te atraen las mujeres, de que eres «diferente» al resto de iguales y esto te empieza a confundir. Es frecuente que aparezca la negación y/o el rechazo ante el hecho de que te puedan atraer las mujeres y por eso, solemos atribuirlo a causas externas, como por ejemplo «iba pedo» y a diferenciar entre el afecto y la parte sexual «que me haya acostado con ella no quiere decir que esté enamorada».
Segunda etapa: Comparación

Empezamos a tomar más consciencia y a pensar que quizá si seas lesbiana o bisexual. Nos comparamos con otras chicas lesbianas y/o bisexuales y también con las mujeres heterosexuales.Esta etapa se caracteriza porque al aceptar la posibilidad de ser lesbiana o bisexual, aparecen las pérdidas, tanto reales como imaginarias, que eso trae consigo. Como por ejemplo, una cierta sensación de pérdida de la «normalidad», de ideas o esquemas creados desde la infancia de crear tu propia familia etc. Una de las frases que mejor refleja esta etapa es la de «solo me gusta fulanita, pero no me gustan las mujeres».

Es en esta etapa cuando más se suele acudir a consulta para trabajar esas pérdidas reales o imaginarias y el sentimiento de no pertenencia, ya que todavía no te identificas ni como lesbiana, bisexual o heterosexual y comenzamos a vivir una especie de «doble vida». Existe mucha necesidad de información sobre el colectivo.
Tercera etapa: Tolerancia

Aquí ya comenzamos a admitir y aceptar que soy lesbiana y que no soy la única. Por lo que comienzo a buscar amistades lesbianas y relacionadas con el ambiente para evitar esa sensación de aislamiento y soledad, empezar a socializar y a conocerme a mi misma tal y como soy. Aparecen los referentes.

En consulta en esta etapa se empieza a trabajar qué pasaría si aceptaras ser lesbiana, qué cambiaría en tu mundo. Nos centramos en las ganancias futuras.
Cuarta etapa: Identidad

Asumimos que somos lesbianas e intentamos acomodarnos a lo que opina la gente de ser lesbiana de mi propia opinión. Existe un conflicto entre lo que soy y la etiqueta. Durante esta etapa se responde a la pregunta ¿qué significa ser lesbiana? (para saber si tenemos la identidad integrada), se decostruyen los prejuicios y se identifican las secuelas que traemos como ansiedad, hiperactividad, dificultad en la vinculación, homofobia interiorizada etc. Se aumenta el círculo y la red de amistades homosexuales y cada vez te sientes más cómoda en este entorno y te importa menos ser vista en estos círculos.

Quinta etapa: Orgullo

En esta etapa salimos del armario. Nos relacionamos exclusivamente con gente del colectivo y hay una separación «entre nosotras y las heteros». Podemos tener una pequeña sensación de estar a la defensiva. Una vez que asumimos que somos lesbianas, necesitamos comunicar abiertamente nuestra orientación sexoafectiva y empezamos a hablar y compartir con nuestros familiares y amigos que somos lesbianas. Avanzamos en nuestra visibilización.

Sexta etapa: Síntesis

El proceso de aceptación de la homosexualidad no finaliza hasta que te das cuenta de que tu orientación afectivosexual es solo un aspecto más de tu vida y no el eje o centro de tu identidad. Te das cuenta de que nada te diferencia de una persona heterosexual.

Para llegar a esta etapa es necesario resolver y atravesar las etapas anteriores, ya que todas ellas nos ayudan en la autorreafirmación y autoaceptación.

Si crees que necesitas ayuda durante este proceso o te sientes atrapada en alguna de las fases, no dudes en ponerte en contacto con nosotras.

Hola, somos Triana y Jessi

En nuestro blog LGBT encontrarás artículos, noticias y demás contenido que estamos seguras de que os ayudarán y os resultarán interesantes.

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